A finales de noviembre de 2013 nos fuimos ocho días de vacaciones a Sicilia. Tras valorar cuál era la mejor manera de movernos por la isla decidimos alquilar un coche y diseñar la ruta nosotros mismos. Así pues, entre el 18 y el 25 de noviembre 2013 hicimos el siguiente recorrido:

Aunque esta ruta es muy completa y permite visitar los principales lugares de interés de la isla, nos quedaron algunas cosas por ver. Así pues, la próxima vez que nos dejamos caer por Sicilia no nos perderemos las islas Eolias, ni la subida al Monte Etna (una erupción primero y la nieve después nos lo impidieron, pero a todo eso ya llegaremos más adelante, en un otro artículo).

8 días de ruta por Sicilia con coche de alquiler

Para llegar a Palermo volamos con Vueling desde el aeropuerto de Barcelona. Como pudimos planificar el viaje con bastante antelación aprovechamos una oferta y los billetes nos salieron por unos 80€ por cabeza, sin embargo, los precios de la compañía no suelen ser muy altos para volar hasta la isla.

Alquilar un coche y conducir por Sicilia

Una vez allí, los dos primeros días nos movimos con transporte público (habíamos leído que conducir por Palermo era una locura y preferimos no arriesgarnos. Una gran decisión, os lo aseguro) y el resto con un coche de alquiler de la compañía Europcar. Como íbamos con una maleta bastante grande decidimos no coger el coche más pequeño que ofrecían y al final un Fiat Panda durante seis días nos costó alrededor de 300€.

Eso sí, hay que tener en cuenta que la gasolina (sensa piombo) es bastante cara y el litro puede llegar a costar 1,90€ (noviembre 2013). Además, la mayoría de gasolineras te ofrecen dos precios por litro: el más barato te lo cobran si te pones la gasolina tu mismo (en este caso el pago sólo se puede hacer con efectivo porque las máquinas no aceptan tarjetas de crédito extranjeras) y el más caro si te la pone un trabajador de la estación de servicio (entonces sí que se puede pagar con tarjeta).

descuento booking 15€

El alojamiento

Todas las noches nos alojamos en B&B que habíamos reservado previamente y que nos costaron entre 45 y 60 € la noche, con desayuno incluido. Mientras buscábamos donde dormir, valoramos la posibilidad de alojarnos en algún hotel, sobre todo en las ciudades más grandes, pero la mayoría de ellos han perdido alguna de sus estrellas en el camino y los que tenían buena pinta se nos iban de presupuesto, así que la opción del B&B era la más práctica y económica y, sinceramente, terminamos muy contentos con todos ellos.