Sea la época del año que sea, querer entrar en los Museos Vaticanos sin reserva puede ser una auténtica pesadilla. Las colas que se forman para acceder pueden superar las dos horas en los momentos de mayor afluencia de gente (vacaciones de Navidad, Semana Santa y verano).

De modo que, teniendo en cuenta que recorrer los Museos Vaticanos ya es muy cansado (como mínimo hacen falta unas tres o cuatro horas), más vale que estéis allí con una reserva. Tenéis que comprar la entrada directamente en la página web de los Museos Vaticanos y elegir día y hora. Si lo hacéis con poca antelación es posible que ya no podáis reservar la hora y el día deseados porque la demanda es muy alta.

En este caso, aparte de los 16 euros de la entrada íntegra, os harán pagar 4 euros por hacer la reserva, es decir, entrar en los Museos os costará 20 euros por persona (también se pueden comprar las entradas reducidas para los menores de 18 años y reservar las audioguías). No os lo penséis dos veces y pagad los 4 euros extras, si no, al llegar allí y ver la súper cola que tenéis que hacer quizás acabéis sucumbiendo a alguna de las ofertas que hacen los numerosos guías que se pasean por la zona ofreciéndote entradas y visitas guiadas por precios bastante más elevados.

Si llegáis allí con las entradas únicamente tendréis que hacer una cola bastante rápida para pasar por los arcos de seguridad e ir directamente a una taquilla donde os darán vuestras entradas. En diez minutos estaréis paseando por los Museos.

Además, debéis tener en cuenta que para entrar a los Museos Vaticanos no sirve ningún tipo de tarjeta turística como la Roma Pass, así que no os quedará otra que reservar la entrada o hacer la cola.

Cómo entrar en la Basílica de San Pedro del Vaticano sin hacer cola?

En este caso, teniendo en cuenta que la entrada a la Basílica de San Pedro del Vaticano es gratuita y no hay forma de reservar, no os quedará otra opción que hacer cola. La única manera de ahorrároslo es que vayáis acompañados de un guía que os haga la visita, que son los únicos que pueden saltarse la cola de entrada.

Tampoco os podréis ahorrar la cola en el caso de que vuestro único interés sea subir a la cúpula de la Basílica. Para llegar a las taquillas donde venden los tickets para subir hay que entrar por el mismo acceso que para la Basílica.