En el norte de Suiza, casi en la frontera con Alemania, está el salto de agua más grande de Europa Central: las cataratas del Rin o Rheinfall.

Esta es una de las excursiones que hicimos durante nuestra ruta de 9 días en tren viajando por libre por Suiza.

Situadas en el curso alto del río Rin, tienen 150 metros de anchura y 23 de altura y durante los meses de verano pueden llegar a tener un caudal medio de más de 700 metros cúbicos de agua por segundo. Si se va de viaje a Zurich o a la zona sur de Alemania vale la pena dedicarles una mañana, ya que se trata de una excursión muy agradable y también muy impresionante.

cascadas del rin schaffhausen desde Zurich

Ir en tren desde Zurich hasta Schaffhausen

En caso de que os interese llegar en tren, desde la estación de Zurich cada hora salen un par de trenes hacia Schaffhausen.

El trayecto dura unos tres cuartos de hora. Una vez en la estación, justo en frente hay una parada de autobús donde se debe coger el número 1 que en 10 minutos te lleva hasta Stein an Rhein, el municipio donde están las cascadas.

Se debe bajar en la parada Zentrum y desde allí hay unos diez minutos andando hasta las cascadas. No os preocupéis, no tiene pérdida, está perfectamente señalizado.

Cómo visitar las cataratas

En este caso llegaréis a las cataratas desde su parte trasera y entonces hay dos posibles opciones para verlas desde ángulos mucho más espectaculares:

  • Ir a la derecha, hacia el embarcadero donde se pueden coger los barcos que te acercan hasta las rocas centrales.
  • Ir a la izquierda, cruzar el puente por donde también pasa el ferrocarril (hay una pasarela para peatones) y subir a pie hasta el castillo Laufen. Si llegáis aquí en coche, tened en cuenta que al lado del castillo hay un aparcamiento muy grande donde poder dejar el vehículo.

Nosotros optamos por ir hasta el embarcadero y tras analizar las diferentes rutas que ofrecen (podéis ver el mapa que hay justo aquí encima), optamos por tomar la línea amarilla o línea 1 que te lleva hasta la roca que hay justo en el centro de las cataratas y que es una experiencia realmente espectacular.

El precio para hacer este recorrido, de ida y vuelta, es de 8 CHF (unos 7,5 €). No está de más que llevéis unos impermeables en la mochila. Nosotros no nos mojamos casi nada, pero en función de cómo sopla el viento puedes acabar empapado…

Una vez de vuelta al embarcadero queríamos ir hasta los miradores que hay en el otro lado de las cascadas y subir al castillo Laufen. Para ello existe la opción de subir a pie atravesando el puente del ferrocarril y seguir el camino montaña arriba (la subida es considerable), o bien coger otro barco que únicamente hace de enlace entre ambos lados del río (línea roja, es decir, línea 2), cuyo precio también incluye la entrada al castillo y a todos los miradores. En este caso el precio del billete es de 7,5 CHF (unos 7 €).

La verdad es que vale la pena acercarse hasta estos miradores que están ubicados justo al lado de los saltos de agua. El ruido es ensordecedor y hace muchísima impresión.

Si acabáis la ruta en el castillo (lo que he estado contando hasta ahora pueden ser entre dos y tres horas buenas de recorrido), existe la opción de tomar un autobús que va directo hasta Schaffhausen, un pueblo bastante encantador y donde se puede comer por precios algo más asequibles (tened en cuenta que Suiza es bastante caro) que los de los restaurantes o las paradas que hay en el castillo Laufen.

Os dejamos unas cuantas fotos más de estas espectaculares cascadas y también del pueblo de Schaffhausen. Una excursión 100% recomendable si viajáis a Suiza o a el sur de Alemania.