Las vacaciones de Navidad eran la excusa perfecta para planificar una nueva escapada, aunque sólo fuera de cuatro días. Eso sí, el destino tenía que cumplir los requisitos de “bueno, bonito y barato”.

Así que después de comprobar a través de Skyscanner las mejores ofertas de vuelos y contrastar precios de alojamientos, decidimos que la primera escapada del 2016 sería a Oporto (Portugal), una ciudad desconocida para ambos y que durante los últimos tiempos ha crecido notablemente en popularidad.

Un vuelo de Ryanair nos llevó en menos de dos horas del aeropuerto de El Prat al aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto. El mejor sistema, y también el más barato, para ir del aeropuerto al centro es tomar el metro de la línea E (color violeta) que pasa frecuentemente por el aeropuerto y que en poco más de media hora llega a la parada de Aliados, en el corazón del centro histórico.

El trayecto en metro del aeropuerto al centro cuesta 2,75€ solo ida o 4,30€ ida y vuelta. Los billetes se pueden comprar en unas máquinas expendedoras justo antes de subir al metro. Se debe seleccionar la zona hasta donde se viajará (hay unos carteles con los nombres de las paradas y su zona correspondiente) y la máquina indicará el valor a pagar. Se deben comprar individualmente (si vais dos, tendréis que hacer dos compras) y tened en cuenta que las máquinas no aceptan billetes de 20€ por estas transacciones, así que llevad cambio a mano.

oporto en 4 dias

Una vez llegados al centro nos dirigimos al B&B que habíamos reservado a través de Booking y donde pasaríamos las siguientes tres noches: 6Only Guesthouse. Es un pequeño hotel que regenta un matrimonio, ubicado en una zona muy céntrica (nos movimos todos los días a pie) y muy cuidado. La habitación doble con desayuno incluido nos salió por 60€ la noche, así que podemos afirmar que la relación calidad precio es muy buena. Además, el trato que recibimos fue exquisito: nos recibieron con una copa de Oporto, en la habitación teníamos unas manzanas y dos botellas de agua y el desayuno era a base de productos caseros. Sin lugar a dudas, cuando volvemos a Oporto, repetiremos!

Provamos la frasceshina

Como cuando dejamos las maletas en el B&B era ya hora de comer, decidimos comenzar la inmersión en Porto probando una de sus especialidades gastronómicas: la franceshina. ¿Qué es la franceshina? Una bomba de calorías en forma de sándwich relleno de varios embutidos y carne, recubierto con queso deshecho, coronado por un huevo frito y bañado en una salsa picante hecha a base de cerveza y tomate. Ah! Y todo ello acompañado por patatas fritas! Hay muchos locales de Oporto que la sirven, pero dicen que la mejor se sirve en el Cafe Santiago (Rua Passos Manuel, 226). Además, a pesar de la fama el precio es más que razonable, 9,5€, así que no dejéis pasar la oportunidad de probarla!

Es posible que os encontréis cola fuera del restaurante. Entrad y pedid que os apunten en la lista. Va bastante rápida y a pesar de tener bastante gente delante en 15-20 minutos tienes mesa, así que vale la pena la espera. Un consejo: probad la franceshina a la hora de comer si no queréis pasar una noche con una digestión demasiado entretenida.

Primer paseo por Porto

Con el estómago lleno, decidimos aprovechar que el cielo nos daba una tregua (la lluvia nos acompañó casi durante todo el viaje) para empezar a descubrir una de las zonas más concurridas de la ciudad. La primera parada fue la céntrica Avenida dos Aliados, coronada a un lado por el Ayuntamiento y en la otra por la Plaza de la Libertad, donde hay una estatua ecuestre del Rey Pedro IV.

Esta avenida es un buen punto de partida para comenzar una visita por el centro de Oporto. A partir de aquí se puede optar por visitar la estación de Sao Bento (nosotros teníamos que ir al día siguiente a coger el tren) o girar la derecha hacia la Torre de los Clérigos, uno de los campanarios que más caracteriza el skyline de esta ciudad.

La entrada a la iglesia es gratuita, pero para subir a la torre de 76 metros de altura se tienen que pagar 3€. En total, son 225 escalones por una escalera de caracol bastante estrecha donde a ratos uno se ha de esperar a que baje la gente porque únicamente hay espacio para una persona. Eso sí, si el día es claro, dicen que desde allí arriba se consiguen las mejores vistas de Porto. No lo ponemos en duda, pero nosotros optamos por mirarnos la Torre desde abajo, ya que a ver quién era el espabilado que subía las escaleras con la franceshina todavía en el estómago!

A dos minutos andando de la Torre de los Clérigos hay una de las atracciones freaks de Porto. Hablamos de la Librería Lello e Irmao (Rua das Carmelitas, 144), una librería que se conserva exactamente igual que el día de su inauguración en 1869. Aparte de ser un edificio espectacular, los últimos años se ha hecho extremadamente famosa ya que este lugar inspiró a la creador de Harry Potter, J.K. Rowling, a la hora de crear la librería Flourish&Blotts del callejón Diagon. Imaginaros si se ha hecho famosa que a día de hoy hacen pagar 3€ por acceder. Eso sí, si compráiss un libro podéis usar la entrada o entradas para que te descuenten esos 3€ del precio final.

No me parece mala idea teniendo en cuenta que es un negocio y que habitualmente está infestada de turistas que entran para ver su increíble escalera de caracol bifurcada o las vidrieras del techo y no para comprar lo que se ha vendido toda la vida: libros.

La siguiente parada fue la iglesia de las Carmelitas, ubicada justo en frente del edificio de la universidad y con la fachada decorada con los tradicionales azulejos. En este punto, en la Rua do Carmo, se puede coger el tranvía 22 que es un tranvía puramente turístico que hace un recorrido circular por el centro de la ciudad hasta la Plaça da Batalla.

Y a partir de ahí, lluvia y más lluvia. Cuando llueve en Porto lo hace con ganas, os lo aseguramos, así que no nos quedó otra que refugiarnos un rato y escogimos hacerlo en la tienda de antigüedades A Vida Portuguesa. Estuvimos tanto tiempo distraídos y cotilleando que cuando salimos casi no llovía, pero viendo como estaba el tiempo decidimos volver al B&B a hacer un descanso, esperando que por la noche el tiempo nos diera una tregua y nos dejara salir a cenar por la Ribeira.

Probando el “bacalao con nata”

Aunque la lluvia no se detuvo, llovía con mucha menos intensidad y decidimos acercarnos hasta la Ribeira a la hora de la cena, la zona más turística de la ciudad. Nos sorprendió encontrar tan poca gente, pero luego deducimos que posiblemente era porque el funicular que te baja o te sube hasta el centro (nosotros queríamos cogerlo de vuelta) deja de funcionar a las 20h y el ascenso tras cena se hizo muy duro…

La zona está llena de restaurantes, pero tened cuidado con los precios a la hora de elegir, ya que algunos son muy caros. Después de hacer un sondeo, finalmente optamos por el restaurante Chez Lapin (habíamos leído la buena crítica de los Chavetas) y no nos equivocamos. Una sopa de pescado, una de cebolla y un “platazo” de bacalao con nata, una de las especialidades lusas, nos costó, con agua y vino, 32€, un precio más que razonable teniendo en cuenta la zona. Además, el restaurante es muy acogedor y su personal encantador. Si os apetece probarlo, su gran especialidad es el pulpo al horno.

oporto en 4 dias

Bien llenos y satisfechos comenzamos a subir pendientes y escaleras hasta llegar al B&B con el bacalao en los pies (algunas de las pendientes de esta ciudad son realmente pronunciadas) y pusimos punto y final al primer día de escapada con la mirada puesta en la previsión del tiempo y cruzando los dedos que al día siguiente pudiéramos visitar Guimaraes sin el paraguas en la mano. Si lo conseguimos o no, os lo explicaremos en la segunda parte de esta serie de artículos sobre la escapada a Porto.

En este mapa encontraréis indicados todos los puntos de interés que se han nombrado en el artículo, por si os puede ser de utilidad: