Cuando tienes un hijo/a tu vida cambia drásticamente. Suena a tópico, pero es un tópico totalmente cierto. Y, podrá costar más o menos, pero uno se acaba adaptando al cambio de vida.

Como pareja a quien le gusta viajar, una de las primeras cosas que pudimos constatar, cuando dijimos que pasaríamos a ser una familia de tres, fue que gran parte de nuestro entorno creía que este cambio implicaría también que renunciar a los viajes.

Pero no, viajar con bebés/niños es posible. Es más, después de nuestra experiencia os diría que es imprescindible.

De hecho, Aina no había nacido, no la conocíamos, ni sabíamos como sería, que ya leía artículos con consejos para volar con bebés y pensaba cuál podría ser su primer destino internacional.

Permitidme que insista, viajar con bebés/niños es posible. Es más, os enumeraré una serie de motivos para viajar con niños para que veáis lo positivo de hacerlo.

1. Fortaleceréis los lazos familiares y os conoceréis mejor que de otro modo.

Dicen que viajar es un paso muy importante para saber si una pareja tiene futuro o no. Pasar 24 horas al día juntos y no tiraros los platos por la cabeza no siempre es fácil. Y, cuando hay un bebé de por medio aún menos. Pero, salir de la zona de confort es la mejor manera para acercarse unos a otros.

Además, cuando los niños son pequeños están encantados de estar con papá y mamá, así que, aprovechadlo!

2. Socializarán con todo el mundo y tú también.

Nadie tiene mayor capacidad para socializar con otros niños o con los adultos que un niño. Aunque no hablen el mismo idioma, se hacen amigos de cualquier niño/a en el parque, en la terraza de un bar o en la playa. Y así, inevitablemente, tú también te acabas relacionando con gente, local u otros viajeros, con quien, viajando en pareja, no habrías intercambiado palabra.

Os había dicho que en un restaurante de Florencia, cuando sólo tenía 4 meses, ¿le enseñaron y explicaron a Aina cómo se preparaba la pizza?

3. Viajar es una sorpresa y un aprendizaje constante.

Los niños son curiosos por naturaleza. Pensad, si cuando estáis de viajes hay cosas que a los adultos nos sorprenden, imaginaros a ellos. Además, tendréis la oportunidad de fijaros de nuevo en pequeños detalles que sólo los ojos de un niño son capaces de ver.

Y, por si esto fuera poco, descubren idiomas, monedas, geografía, historia, fauna…

4. Descubrirán que hay un mundo muy grande más allá de la pantalla.

Estar de viaje es para ellos una sorpresa constante. Una sorpresa que les enseñará que hay vida, y muy divertida y entretenida, más allá de las pantallas y los videojuegos. ¡Tendrán ante sí todo un mundo por descubrir!

5. “No vale la pena, no se acordará”. Y qué? Sólo queremos que sea feliz.

Creo que es la frase que más veces he escuchado cada vez que anunciamos que nos vamos de viaje con la pequeña. Y creo que mi respuesta siempre ha sido la misma “Y qué?” (Léase con un tono, más o menos, borde en función de las veces que me lo han ido diciendo).

(De momento) No lo recordará. Lo sé, soy consciente de ello. Ahora bien, nuestro objetivo es criar una niña que sea feliz. A nosotros viajar nos hace felices. Ella nos hace felices. Ergo, estando de viaje con ella somos capaces de transmitirle nuestra máxima felicidad.

Conclusión, seguiremos viajando con ella para intentar criarla como una niña feliz.

6. Ellos aprenderán a ser más pacientes y tu más creativo.

Las colas para entrar en un museo, las esperas en los aeropuertos, las horas de viaje… Aprenderán, desde pequeños, que no todo puede ser instantáneo y que, a veces, hay que esperar. En algún momento, sin embargo, la paciencia se les agotará y tu pondrás en práctica tu creatividad inventando lo que convenga para ayudarle a pasar el rato.

7. Viajar con más calma.

Viajar con niños es posible, pero también implica un cambio en el ritmo del viaje. Necesitan ratos para descansar, no es recomendable sobrevivir cinco días seguidos a base de fast food, quieren jugar en un parque y subirse a los columpios… Si hasta ahora, como nosotros, eras de viajar non stop, deberás encontrar un punto intermedio para viajar no se le haga agotador.

8. Aprovecha ahora porque, cuando sean mayores, no querrán viajar con vosotros.

Durante muchos años estuve viajando con mis padres, sin embargo, llegó el día, en que me habían enseñado las suficientes cosas como para ser capaz de viajar sin ellos. Es lo que espero que algún día haga Aina, pero, mientras tanto, pienso exprimir al máximo el placer de viajar con ella.

9. Viajar con niños es muy cansado, agota.

No es broma. Viajar con niños pequeños es muy cansado. Pero, también es agotador el trabajo y el día a día en casa, no? Pues, precio por precio, mejor cansarme viajando!

10. Sabrán adaptarse más fácilmente a los diferentes contextos.

Dormir en una cama que no es la suya, hacer la siesta en un tren abarrotado de gente… Con un año y medio Aina ha dormido en un montón de lugares diferentes y, de hecho, casi siempre que hemos estado fuera de casa ha dormido más profundamente que en su cama.

Seguramente, dentro de un tiempo nos daremos cuenta de que es mucho más flexible ante los cambios de rutina que otro niño que no viaja. Es más, ahora mismo, romperle la rutina no le supone ningún problema, al contrario, está encantada de participar en cualquier sarao.

11. ¿Y si monta una rabieta estando de viaje?

¿Y si monta una rabieta estando en un restaurante al lado de casa? Pues, como antes, precio por precio, mejor una rabieta viajando!

12. Implicarlos en todo el proceso de viajar.

Evidentemente, con menos de dos años, todavía no puedo implicar a Aina en la organización del viaje. Pero, si una cosa tengo clara, es que cuando comience a ser consciente de todo lo que implica viajar, querré escuchar su opinión y la dejaré participar en el momento de decidir dónde vamos o qué hacemos en cada destino.

motivos para viajar con niños

12+1. Entradas o billetes gratuitos.

Inicialmente, tenía pensado dar únicamente 12 motivos para viajar con niños. Ahora, justo antes de terminar de escribir se me ha ocurrido una razón económica que quizás os puede terminar de convencer. Durante muchos años, en muchos lugares hasta los 12/14 años, no pagan alojamiento, entran gratuitamente a muchas atracciones turísticas, hasta los dos años sólo pagan tasas para viajar en avión… Aprovechad ahora que, cuando sean un poco más grandes, ¡el presupuesto del viaje se incrementará más!

Así pues, ¿qué, te animas a empezar a viajar con tus niños/as?